El hospital de palabras




"Las palabras son el arma más poderosa del mundo: pueden firmar la paz, o instaurar una guerra".

  • - ¿De verdad? ¿Tan sólo una palabra puede hacer que haya una guerra? - dijo Pedro, anonadado.

  • - Efectivamente, Pedro. Por eso, debemos tener mucho cuidado a la hora de decir ciertas palabras, porque, si no se cuidan bien, pueden hacer mucho daño.- explicó María, la profesora.- Cuando se firma la paz, después de una guerra, es porque se utilizan palabras bonitas, cargadas de respeto y de igualdad. Las palabras que desencadenan una guerra, sin embargo, son palabras sucias, enfermas y malas.

    Pedro se quedó un rato pensativo tras la explicación de la profesora. Segundos más tarde, levantó la mano y dijo:

  • - ¡Señorita, Señorita! ¡Tengo una idea! Creo que deberíamos construir un hospital de palabras. Así, todas las palabras malas que se dijeran, pasarían por nuestro hospital, y nosotros las curaríamos para que no hicieran daño a nadie. ¡Seguro que ya no habría más guerras, y las palabras sólo podrían firmar la paz!


    Todos los niños parecieron de acuerdo con su compañero Pedro, y empezaron a pensar cómo sería el hospital, quienes serían los médicos, cómo curar a aquellas palabras enfermas,...

    La profesora sonrió y pidió con todas sus fuerzas que aquellos niños no dejaran de ser niños jamás, y que el hospital de palabras estuviera para siempre en sus mentes.


1 niños/as me comentan:

Sara López dijo...
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